Un hombre lobo americano en Londres

un-hombre-lobo-americano-en-londres-terror-80David Kessler y Jack son dos jóvenes estadounidenses que, con sus mochilas a cuestas, han decidido pasar tres meses recorriendo Europa. En Inglaterra, en una zona rural desolada, la gente les da unos consejos escalofriantes: “no os apartéis del camino y no os acerquéis a los páramos”, “cuidado con la luna”. Cuando los jóvenes emprenden la marcha en la oscuridad, oyen un aullido terrorífico procedente de los páramos, pero no saben que los persigue una bestia legendaria sedienta de sangre, cuyas víctimas se convierten en muertos vivientes que deben vagar por la Tierra eternamente; en cambio, quienes escapan con vida tienen reservado un destino diferente…

A finales de los setenta y principios de los ochenta pudimos vislumbrar una serie de títulos que se han convertido en auténticos clásicos e iconos del cine de terror como El Exorcista, El Resplandor o La Cosa. En 1981, pudimos ver otra gran película que si bien sería exagerado catalogarla como obra maestra, podría ser perfectamente el mejor film sobre licántropos se haya realizado hasta la fecha.

La historia es de sobra conocida, pese a las advertencias que le dan a los jóvenes mochileros en El Cordero Degollado (si la posada se llama así, ya os podéis imaginar) acaban perdiéndose y sufren la persecución y el ataque de un temible hombre lobo. Debido a la extensa e ilustrativa sinopsis me ahorraré el resto y así disfrutarán de algo más de suspense los que aún no la hayan visto.

Antes que nada advertir a los que buscan una película pura de terror, porque no la van a encontrar, es una comedia de terror pero eso sí, es una gran comedia de terror, no es fácil mezclar estos dos géneros con resultados tan buenos como los de este film, en la mayoría de los casos acaba convirtiéndose en una película de terror a secas con dos o tres chistes malos y forzados que acaban por arruinar las escenas que pretenden ser dramáticas.

Esto no le sucede a la película de John Landis, que logra recrear perfectamente un ambiente hostil y terrorífico y dotarlo de buenas y divertidas situaciones, años más tarde fue el director de cierto videoclip de zombies con Michael Jackson… no sé si os sonará.

Por supuesto sería imperdonable no destacar los increíbles efectos especiales, de hecho la transformación en hombre lobo y las apariciones de un personaje convertido en zombie impresionaron tanto a la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood que decidió crear el premio Oscar al mejor maquillaje específicamente para la película y desde la entrega de premios de 1982 ésta se convirtió en una categoría presente todos los años.

De modo que si queréis ver una peli de terror, con dosis de humor negro, un ritmo alto y con unos efectos especiales que dejaría en ridículo a muchos efectos actuales… esperad una noche de luna llena, coged una bolsa de palomitas y a disfrutar de Un hombre lobo americano en Londres.