Scanners (1981)

scanners-1981-cronenbergSólo 237 personas en todo el mundo son “scanners”, seres humanos con unos extraordinarios poderes mentales. Darryl Revok, el más poderoso, es el jefe del grupo. Todos ellos son capaces de controlar las mentes de los demás y pueden provocar terribles sufrimientos a sus víctimas. Cuando el doctor Paul Ruth descubre un scanner con más poderes que Revok, decide utilizarlo para acabar con el grupo.

Al comienzo de la década de los ochenta David Cronenberg ya se postulaba como un director muy prometedor de gran talento e inteligencia. Si bien sus films durante los setenta, Shivers (1975), Rabia (1977) o Cromosoma 3 (1979) habían logrado el favor de la crítica aún se podía considerar un desconocido para gran parte del público hasta 1981, cuando se estrenó Scanners, gracias a esta película consiguió un impulso y reconocimiento más que notable.

Aunque lejos de renunciar a su estilo de cine oscuro y metódico, Scanners estuvo dotada a la vez con un ritmo y acción que funcionó muy bien tanto en los sectores independientes como dentro de los blockbusters, lo que propició varias secuelas, a cuál más olvidable.

En realidad la película se podría considerar como una versión muy libre de los x-men , con evoluciones genéticas en algunos seres humanos con superpoderes y corporaciones secretas en guerra permanente, eso sí todo desde un prisma sombrío y complejo que solo podría darle Cronenberg o quizás David Lynch si se pasara a la ciencia ficción.

A nivel estético, aunque podemos destacar las escenas gores, muy impactantes, lo cierto es que visualmente ha perdido algo de brillo, culpa en parte por su presupuesto, muy inferior al que Cronenberg pudiera disfrutar tiempo después en La mosca, por ejemplo.

En cuanto a interpretación, tenemos una cal y otra de arena, ya que el villano, Revok (Michael Ironside), borda un personaje complejo y carismático a años luz del personaje protagonista Cameron (Stephen Lack), anodino y soporífero.

Resumiendo, una atractiva cinta que mezcla géneros (acción, terror y ciencia ficción) de forma hábil e inteligente, donde quienes no disfruten con su estética y atmósfera lo harán con su trepidante ritmo y argumento.