Legend (1985)

legend-tom-cruise-peliculas-80Lili es una bella princesa a la que le gusta pasear por el bosque encantado. Ella dice que va a ver a unos parientes, pero en realidad va a encontrarse con Jack, un extraño personaje verde. Mientras, una personificación del diablo intentará extender la noche eterna asesinando al unicornio de esas tierras. Aunque no parece que haya salvación, Jack y sus amigos se enfrentarán a él para salvar al mundo y a la princesa.

Después de realizar Alien, el octavo pasajero (1979) y Blade Runner (1982) se ve que Ridley Scott quiso hacer algo totalmente diferente, dejó la temática opresiva, oscura y de una considerable complejidad para dar paso a un cuento de hadas con un espíritu alegre e inocente, así es como nació Legend (1985).

La historia trata de la clásica aventura fantástica donde el protagonista (Tom Cruise) convertido a héroe sin proponérselo y con la ayuda de elfos, duendes, enanos y demás seres fantásticos, deberá afrontar un peligroso viaje para rescatar a una princesa de las garras del señor de las tinieblas conocido como Darkness.

Ante todo hay que quitarse el sombrero con la ambientación de la película, decir que ha envejecido bien sería quedarse corto, solo por ver las preciosas imágenes del bosque ya merece la pena visionar este título. La banda sonora corrió a cargo de Jerry Goldsmith (Alien, Poltergeist, Gremlins, Desafío Total), uno de los compositores más reconocidos de la industria cinematográfica y por supuesto es otro de sus puntos fuertes, acompañando de forma mágica las bellas imágenes de los paisajes que veremos durante la película.

Lamentablemente parece que Scott puso toda la carne en el asador en esos dos apartados, dio más importancia a lo visual y estético y el guion le quedó algo soso y simplón. La sensación de aventura y el ritmo no son muy acertados y parece que ni Tom Cruise sabe muy bien lo que está haciendo, deambulando en cuclillas durante más de la mitad de la película.

Su aspecto resulta también algo confuso, los más pequeños no sentirán complicidad con Jack porque no es un niño, pero tampoco es un carismático guerrero como Madmartigan en Willow por ejemplo, de modo que los espectadores adultos o adolescentes tampoco conectaran con el personaje.

En contraposición tenemos a un acertadísimo y espectacular Tim Curry que logra darle por momentos ese toque siniestro y peligroso que tanto he echado de menos durante toda la aventura, el trabajo de caracterización y maquillaje es simplemente espectacular.

En definitiva Ridley Scott no logró el mismo éxito con la fantasía lo que en años anteriores en la ciencia ficción pero aun así recreó una bella aventura que se disfrutará siempre que seamos benevolentes con la profundidad de su guion.