La caja de música (1989)

la-caja-de-musica-jessica-langeUn inmigrante húngaro (Armin Mueller-Stahl), afincado en los Estados Unidos desde el final de la II Guerra Mundial, es acusado de ser un criminal de guerra nazi. Su hija Ann (Jessica Lange), una abogada de prestigio, convencida de su inocencia, decide ocuparse personalmente de su defensa.

Muy interesante la propuesta de cine de intriga mezclada con drama judicial basada en la novela con el mismo nombre realizada por Costa-Gavras (1989), director del que no he visto toda su filmografía ni mucho menos pero aquellas que he podido disfrutar siempre me han merecido una nota alta.

Una vez más el director greco-francés se siente como pez en el agua con un aroma al que suele impregnar a muchas de sus películas, como son el drama individual que sienten las personas en su vida por las consecuencias de la guerra y la política.

En esta ocasión la historia girará en torno a Ann, una prestigiosa abogada estadounidense que considerando ridículas y absurdas las acusaciones del pasado nazi de su padre, se verá inmersa en una investigación en Europa que le irá deparando algunas sorpresas.

Pese al argumento y lo que pueda parecer a simple vista no es realmente un drama judicial al uso, el epicentro y la base de la película no la encontraremos en la sala con un toma y daca de la acusación y defensa con un final inesperado (o esperado), la fuerza de la película radica en el trabajo de investigación con los respectivos hallazgos que realiza Ann, para adentrarnos cada vez más en las emociones y sentimientos de la abogada.

La evolución que sufre el personaje de Ann está genialmente desarrollado, conectando con el espectador a un gran nivel, llegando a transmitir todo el drama y la montaña rusa de emociones por la que pasa la protagonista.

En el nivel técnico no veremos demasiados alardes pero sí un uso muy adecuado de la fotografía así como de la música, siempre en los momentos más apropiados.

Como es habitual en Gavras no faltará alguna que otra referencia cinéfila, en este caso veremos alguna similitud con La sombra de una duda (1943) de Alfred Hitchcock, pero solo a nivel dramático.

En conclusión una película muy interesante, con una más que notable interpretación de Jessica Lange y que nos muestra un mundillo en el que el cine no suele profundizar demasiado como son las redes y conspiraciones que realizaron algunos nazis para establecerse y ocultarse en otros países después de la Segunda Guerra Mundial. Una referencia más actual pero con menos brillantez la podemos encontrar en Verano de corrupción (Bryan Singer, 1998).