Jóvenes ocultos (1987)

jovenes-ocultos-cine-juvenil-80Sam (Corey Haim) y Michael Emerson (Jason Patric) son dos chicos americanos muy convencionales. Tras el divorcio de sus padres, se instalan con su madre en la tranquila ciudad de Santa Carla (California), donde corren rumores sobre vampiros. La personalidad de Michael cambia sensiblemente cuando empieza a ir con una banda de moteros cuyo líder es el carismático David (Kiefer Sutherland). A su madre no le gustaría nada saber en qué se está convirtiendo.

Si hace unas semanas hablamos de Un hombre lobo americano en Londres, hoy toca otro monstruos por excelencia del cine, los vampiros, pero vampiros de verdad, estos no aparecen en las portadas de revistas para quinceañeras, ni tienen purpurina en el pecho…

Jóvenes ocultos se estrenó en 1987 de la mano de Joel Schumacher y debo decir que sin ser un peliculón es de lo mejorcito de su carrera, el film le cayó con algo de fortuna ya que en un principio la silla de director iba a ser para Richard Donner, pero al parecer tenía trabajo amontonado con Arma Letal y su papel se limitó a la producción.

La película la definiría como una especie de “Los Goonies” con un toque más adulto y que se enfrentan a una pandilla de vampiros en lugar de una familia de mafiosos, vamos que se nota la mano de Donner en la cinta. De modo que bebiendo de la fórmula y de la buena acogida que obtuvo Tom Holland y su Noche de miedo (1985), Schumacher añadió a las aventuras de adolescentes los vampiros y en mi opinión con mejor tino.

Así pues tenemos todos los ingredientes de una clásica aventura juvenil ochentera, tanto que al principio no veremos ni sangre, ni colmillos ni nada por el estilo. El film comienza con la mudanza de la familia en la ciudad donde vive su excéntrico abuelo y como los dos hermanos van encontrando peculiares amistades, Sam hace buenas migas con los encargados de una tienda de comics (uno de ellos es nuestro querido Corey Feldman, un clásico) mientras que el mayor, Michael, digamos que elige un poco peor ya que no solo se mete en una banda de gamberros y maleantes motoristas sino que resultan ser unos vampiros que van dejando la ciudad sin sangre y sin vecinos…

La película gustará a la mayoría que disfrutaron en su momento de las dos películas citadas anteriormente, sin olvidar ni por un segundo que estamos en los ochenta y que esto no es Nosferatu de Murnau, aquí mandan las tribus urbanas, las chaquetas de cuero y ese gran poster de Jim Morrison en la guarida de los vampiros que por supuesto también nos hace indicar que goza de una gran banda sonora con temas como People Are Strange o Cry Litte Sister por mencionar algunos.