Howard: un nuevo héroe (1986)

howard-un-nuevo-heroe-1986Desde un lejano planeta, y debido a un error de un laboratorio espacial, llega a La Tierra teletransportado un extraño personaje, un pato que dice llamarse Howard. Es acogido en casa de Beberly, una joven que es vocal de un grupo de rock. Cuando el doctor Walter Jenning intenta devolverle a su planeta, la energía diabólica del experimento le atrapa, transformándole en el terrible Señor de las Tinieblas y Howard tendrá que enfrentarse a él.

Ahora que Marvel lo está petando en el cine y salen películas basadas en comics como churros (algunas con mejor suerte que otras) considero apropiado echar la vista atrás y recordar si no estoy equivocado a la primera adaptación cinematográfica de un personaje de Marvel Comics, Howard the duck (Willard Huyck, 1986).

El origen de los comics de Howard se remontan a 1973 y fue creado como una parodia de otros comics y superhéroes con grandes dosis de sátira sobre la cultura popular norteamericana, la sociedad y la política de la época.

Lamentablemente, su adaptación al cine resultó ser uno de los mayores fracasos que se le recuerdan a George Lucas, con un presupuesto de 34 millones de dólares apenas pudo recaudar 16 y con nada menos que 4 premios Razzie (peor película y guion incluidos).

La película no termina de saber muy bien de que quiere ir, si de ciencia ficción, aventura o comedia, ni a quien ir dirigida, ya que mezcla comentarios y escenas claramente adultos con chistes y gracias propias de un niño de 10 años. Por tanto, a los niños podía entretenerles pero no terminaban de entenderla y los adultos veían una aventura de un pato del espacio con unos efectos visuales de chiste.

Después de ver la transformación del doctor Jenning en Señor de las Tinieblas y como éste luce sus poderes uno se pregunta a dónde fueron a parar los 34 kilos de presupuesto. A nivel interpretativo salvaría a Lea Thompson, quien para nosotros siempre será Lorraine (la madre de Marty Mcfly) en el papel de “novia” de Howard y cantante de una banda de rock frustrada que, eso sí, nos regala un temazo (Hunger City) a los amantes del rock ochentero.

Jeffrey Jones interpretando al doctor Jenning hace lo que puede pero con un guion tan ridículo, sus escenas solo pueden describirse como surrealistas y cómicas y por supuesto del papel de Tim Robbins prefiero no hablar… supongo que los comienzos son duros y tenía que pagar el alquiler.

Lógicamente después de semejante opinión parece que esta película no debería recomendársela a nadie pero no es así. Si bien todos sus defectos y todo lo citado es la pura verdad, tengo que admitir que con el paso de los años ha ganado encanto y podría considerarse como una de esas pelis que son tan malas que son buenas, por supuesto nadie puede tomársela en serio y haberla visionado de pequeño ayuda un 200% pero me parece una opción excelente para partirte de risa con los colegas mientras fluyen los litros de cerveza. Aunque solo sea por ver a Tim Robbins volar en un aeroplano con un pato de otro planeta.