Acusados (1988)

acusados-1988-jodie-fosterSarah Tobias es una sexy joven que una noche conoce en un bar a unos chicos que la asaltan y la violan repetidamente. Desesperada por el ultraje, recurre a la policía, pero nadie la cree; piensan que ha sido ella quien ha provocado la violación. Sólo la ayudante del fiscal del distrito Katherine Murphy cree en su testimonio.

Polémica cinta del director Jonathan Kaplan (1988) en la que cuenta la historia de Sarah Tobias (Jodie Foster), joven problemática que coquetea con las drogas y bebe más alcohol del que debería, su vida no es precisamente fácil con un novio también drogadicto y que la maltrata día sí y día también.

Una vez que decide poner fin a su tormentosa relación queda con una amiga en un bar para beber y refugiar en cervezas su fracaso amoroso, el bar está lleno de los típicos tíos rudos y babosos, de esos que desnudan a una mujer solo con la mirada, Sarah ya visiblemente borracha tontea con uno de ellos en una mesa, la conversación es algo errática y comienza a bailar de forma sensual y provocativa en el bar, ella da por finalizado el coqueteo con algo de manoseo y algún beso robado pero la cosa se va a poner muy fea para ella, de pronto se ve rodeada de varios tipos y comienza su pesadilla encima de una máquina de pinball.

A partir de ahí la película narrará la odisea y la lucha de Sarah por defender su versión de los hechos, cosa que no le será nada fácil, no es ninguna angelita, ya tiene antecedentes y su vida de semi-vagabunda hace que inicialmente la ignoren por completo salvo por la ayudante del fiscal, papel interpretado por Kelly McGillis, más conocida por su papel en Top Gun.

Básicamente es lo que ofrece la película que si bien no tiene carencias grandes pasaría totalmente desapercibida de no encontrarse en el reparto a Jodie Foster, el aire a telefilm es patente durante la mayoría del metraje, salvo en las que aparece ella y aunque hay escenas que realmente ponen los pelos de punta como la agresión sexual o los momentos de crisis y frustración de Sarah el resto da la sensación de que está muy de relleno.

Aparte de la enorme interpretación de Foster (que le valió un merecido Oscar) el punto fuerte de la película son las conclusiones que uno puede ir adoptando conforme avanza la cinta, ¿pone a todos los hombres de machistas indecentes? ¿De alguna forma el personaje de Sarah se lo ha buscado? O en un garito de esos ¿muchos tipos actuarían así de saber que pueden salir impunes?

Sea como fuere un servidor opina que el “no” de una mujer debería ser suficiente sin importar la cantidad de ropa que lleve encima o el nivel social que tenga.

Para finalizar un dato impactante, y es que Katherine Murphy (McGillis) sufrió una agresión sexual en 1982, motivo por el cual aceptó el papel de ayudante del fiscal y defensora de Sarah Tobias en la película.